BULLYING


Estoy absolutamente sobrecogida. Acabo de leer la noticia del estudiante vasco, que se ha suicidado , por no poder soportar el acoso de sus compañeros. Hubiera cumplido hoy 15 años. Un chico como mi hijo pequeño. Le miro a el, y no puedo evitar pensar en el dolor de esos padres. Pienso en su rabia, en su impotencia. También en sus tutores , en su horror. No puedo entenderlo. No quiero entenderlo. Y se que es absolutamente cierto porque lo estoy viviendo todos los días. No es un niño, ni dos , ni tres. Son muchos chicos, y chicas,  a los que después de varias entrevistas, de pruebas y más pruebas, les oigo confesarme avergonzados, algo que no han dicho a nadie. Cuando lo intuyo, intento preguntar despacio, porque se que duele… y acaban contándome , bajito, como sin querer decirlo, que son objeto de todo tipo de maltrato por parte de sus compañeros. Maltrato físico y psíquico. Y como todos aquellos que son maltratados lo dicen con una mezcla de miedo y culpa.  Como si el ser gordo, o bajo, o pelirrojo, o tener gafas, ser más moreno, o tener cualquier diferencia con los demás, fuera una justificación.  Por eso,  te dicen,  que  primero cuando son pequeños se ríen de ellos  con toda la crueldad del mundo,  les ponen motes, les ridiculizan, les aíslan totalmente, prohíben a los demás que jueguen con ellos,   les pegan chicle en el pelo, les quitan sus cosas, les  rompen las gafas, etc, etc… Y me cuentan que   luego es peor,   cuando crecen , porque  esos  ataques son más serios y ven literalmente amenazada  su integridad física por las palizas que les prometen y que dan, a veces, puedo jurarlo, a la puerta de algunos institutos. Un  maltrato sistemático y constante, que a veces lleva muchos años sucediendo, que acaba destrozando emocionalmente a esos niños, que acaba con sus sueños, con su equilibrio , con su rendimiento escolar, que les hace preguntarse porqué y para que vivir con ese miedo , con ese terror. Un terror  que nadie combate claramente…. Porque queremos pensar que  los niños no pueden ser tan crueles. Que son unos exagerados, que son cosas de chavales, “que lo arreglen entre ellos”. Ponemos mil y una disculpas para no ver la realidad. Tapamos los ojos y los oídos,  cuando como padres,  no queremos pararnos a ver que pasa con nuestro hijo, o  cuando  como profesores  ,a  veces cansados y frustrados,   nos limitamos a cumplir  con nuestro trabajo, como meros funcionarios. Quizás porque nadie desde la sociedad les  deja intervenir como quisieran. Porque unos y otros  tienen las manos atadas ante los adolescentes que amenazan , que aterrorizan.  Nadie quiere problemas. Y nadie parece querer creer que los suicidios de niños y adolescentes existen , a veces por ese motivo.. “El mobbing”, el acoso laboral es denunciable.  El maltrato de género es sistemáticamente  atacado desde los medios, tenemos toda la información… también es penalizado… Pero  ¿Que pasa con los niños?. ¿ quien puede parar esto? ¿Donde están  los derechos de los niños que son víctimas? Por si sirve de algo, esto también tiene un nombre  inglés… quizás quede mejor en los artículos como este, quizás llame más la atención… Se llama Bullyng, y por él , por ese acoso escolar, acaba de matarse un niño.

 


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