¿HAY QUE MIMAR A LOS NIÑOS?

Antiguamente a los niños no se les consentía, se les formaba para ser adultos y se les concedían pocos caprichos. Pocos tratos con los padres, poca confianza y mucho respeto, yo diría que hasta miedo.
            Es obvio que en la actualidad la mano dura ha desaparecido... ( en otro artículo comentaremos que quizás  haya “ desaparecido” en exceso) pero también les puedo asegurar que por diversas razones los mimos, la afectividad, la atención al niño también han desaparecido... no, no me malinterpreten...nos preocupamos más que nunca de ellos, van a clase de inglés, y luego a Inglaterra , sacrificándonos si es necesario, van a informática, tienen el patinete último modelo para que no sea menos que el vecino, la nueva videoconsola, y ven la tele todo lo que quieren, además les llevamos al cine el fin de semana ( habitualmente una película más adecuada para nosotros) o a la cafetería a jugar con las máquinas....
            No hablo de esa atención... hablo de esa otra que se está perdiendo, que ya se ha perdido, que comienza en el embarazo, hablando sin parar a ese ser que ya es tu hijo y que sabemos positivamente que te escucha, que reconoce tu voz entre las demás. cantándole esa nana que luego hará que se duerma en tus brazos...Contándole cuando aún tiene meses todo lo que pasa, hablando como si te entendiera ( les aseguro que de alguna forma si entiende)...pero claro, quizás alguien te ha dicho que no se le puede coger, que llore lo que quiera, que le malacostumbras, que si quiere ir a tu cama le cierres la puerta y lo dejes durmiendo en el pasillo, que no se levantará más... que oye, tu trabajas y tienes que descansar...
            Por eso quizás no le has dormido susurrándole al oído, lo mucho que le quieres  y sintiendo como él con su media voz te dice que eres la más guapa, la más buena, la mejor madre del mundo. Quizás tampoco has tenido tiempo de perseguirle por casa para hacerle cosquillas y levantarle por las mañanas a besos, aunque tenga 11 años. Todos necesitamos cariño, todos necesitamos mimos ,caricias y contacto físico. Ellos mucho más, desde pequeños hasta mayores...
            Sentir cuando están tristes que todo lo pueden contar a la madre o al padre, que en sus brazos se sentirá totalmente seguro...¿cuando vamos a volver a sentir eso? Esa sensación templada, hasta con un olor especial, que sólo dan los brazos de una madre o un padre que está sólo y exclusivamente para escucharte, sin trabajos, sin limpiezas, sin prisas, sólo para ti, para consolarte, para ayudarte...
            ¿ cuando se perdió el beso de buenas noches, el cuento sentado en su cama, las charlas sobre los amigos, sobre los primeros novios?
            Luego cuando son mayores, la sociedad les invita a rechazar el cariño porque sobre todo a los hombres, “ los debilita”, pero yo disfruto cuando veo a una madre darle un abrazo en la calle a su hijo de 16 años que tuerce ligeramente el gesto, pero que cuando llega a casa la coge en cuello y la llama pesada cuando ella sigue comiéndole a besos ,con una sonrisa que lo dice todo.
            No comprenden que el amor lo es todo, que hay que demostrar el cariño... si esto sucede en la pareja, en la amistad, como no va a suceder con los niños que son especialmente receptivos.
            La falta de cariño en los niños produce toda clase de trastornos, cuando se habla de falta total de cariño maternal, como sucedía en los antiguos hospicios, los niños que nacían sanos, iban enfermando, y adquiriendo importantes retrasos hasta llegar en algunos casos a la muerte, es lo que llamaba un célebre psicólogo Spitz, “hospitalismo”.
            Sin llegar evidentemente a esos extremos los niños con falta de cariño presentan claramente conductas alteradas como :

 

Y con este artículo no pretendo que se les superproteja con lo que crearíamos otro tipo de problemas. Como en todo en esta vida, se debe utilizar el sentido común y el cariño que se les tiene para no pecar de exceso ni de defecto. El niño puede recibir muestras de cariño constantes y a la vez ser independiente de la madre, sin que este le considere para siempre su “ bebé” pues de esta forma nunca madurará.... así que recuerde:

 

RECUERDE

 

 

 


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