NAVIDADES EN FAMILIA

            Estarán de acuerdo conmigo, que hoy en día , trabajando muy frecuentemente ambos padres, es difícil que coincidamos en los horarios con el resto de la familia. Todos salimos horas distintos, cuando llegamos a comer solemos hacerlo solos, porque los niños ya se han ido al cole y los adolescentes o los que están en carrera tienen unos horarios también distintos. 
            La única posibilidad son las cenas, pero ya se sabe que la serie favorita de uno u otro se mete por el medio y también destruye la supuesta unión familiar. Imaginando, claro , que uno de los padres no llegue de trabajar a las 11 de la noche....
            Siendo así, la comunicación es poca, y esos momentos para estar juntos se reducen a algún fin de semana, si no hay que trabajar, y si los hijos adolescentes aceptan, cosa que no suele suceder , y por tanto también se acabaron las comidas familiares domingueras de cuando eran todos pequeños....
            Por eso la Navidad sigue siendo algo especial... quizás es una de las pocas veces que podemos reunirnos, además toda la familia al completo, tíos, abuelos si se tiene la suerte de tenerlos, etc... Parece que todo el mundo está mas dispuesto a los demás en estas fechas...
            Hay que procurar dar un buen ejemplo de lo que debe ser la Navidad a nuestros hijos. Los que tenemos un concepto religioso de la vida, doblemente, porque para nosotros, como yo les decía a  los niños cuando eran pequeños.... estamos celebrando el cumpleaños de Jesús y les contabas las historias de siempre, de Belén, de S. José y la mula llevando esa maravillosa carga. De la falta de solidaridad, de caridad, de toda esa gente que no atendía a una mujer que estaba a punto de parir.... y todos esos conceptos nos hacían estar más juntos, como seguramente les pasará a ustedes...  Y aunque no sean religiosas, estas fechas parecen más propicias para pensar en los demás, para que exista un poco de generosidad para con los demás... todos pensamos en los niños y en las personas que no tienen cena especial,  que no tienen siquiera para comer....
            Ya...ya sé que ustedes me dirán que esta es una forma muy  optimista, que todos tenemos muchos problemas , y sobretodo que algunos que hemos perdido seres queridos, que hemos sufrido cada Navidad su ausencia, no podemos estar alegres.... y conozco mucha gente que antepone su dolor a la alegría que deben despertar estos momentos en los niños y porque no también en los jóvenes.
            Conozco a muchas familias que han privado a sus hijos de la alegría de estas fechas porque ya no tienen a sus padres, o a un abuelo, y claro ya no es todo igual.... yo les diría que a veces la alegría de los demás compensa el dolor de la pérdida y además estamos favoreciendo algo positivo en esos niños, o esos jóvenes: que vean a su madre y padre alegres, preparando la casa para que por lo menos estos días se salga de la rutina, de lo de todos los días.
            Les aconsejaría  que animaran a los niños a ayudar a montar el árbol, a poner el Belén, a adornar la casa. Les aseguro que hasta los adolescentes pueden participar si lo dices de la forma adecuada como una forma de que el hermano pequeño disfrute con ellos, o también una manera de echar una mano a esa madre que a estas alturas ya está totalmente agotada.
            También les recomendaría eliminar totalmente el estrés, si no les gusta cocinar, pongan algo sencillo, lo que más les guste a todos, sobretodo a los niños y alguna sorpresa de postre, la tarta de los cumples o aquella otra que no dura ni un día... pero no se líen a hacer grandes platos que sólo hará que usted este de mal humor, y todos los demás se contagien....
Alguien que no ha vivido en su infancia las Navidades como deben vivirse, hablaba el otro día que encontraba una estupidez esa “magia” con que algunas madres seguimos viviendo la Navidad... yo no puedo rebatirlo, lo llevo en la sangre... Esos padres que se fueron hace 18 años, tan juntos, son los que me han dejado esta herencia, y aunque cada Navidad los echo más de menos, doy gracias a Dios por vivir todos los años esta  maravillosa “magia” con mi familia, “ magia” con la que intento superar el dolor de la pérdida como tantos de ustedes, y con la que sin darme cuenta estoy disfrutando cuano veo los ojos de mis hijos si  ven el árbol, o cuando mi hijo el pequeño se va con su padre al campo a buscar algo para el Belén. Son momentos únicos, siempre recordados por el, que para colmo, tiene una increíble memoria y no deja que nos saltemos ni uno de los rituales.... pero les aseguro que todo esto merece la pena...
            Sé que es duro, pero hoy como tantos otros días desde aquí les animo a  “ crear familia”....Y a todos, especialmente a los niños que lo son todo para mí....¡ Que haya magia esta Navidad!

  

 


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