PAPI EL MARTES ES TU DÍA


Padre no hay más que uno.. Los padres de hoy en día, no son como los de antes, que no entraban en la cocina, no sabían coger un bebé y jamás, jamás se atrevían a salir con el carricoche a la calle. ¡ Que atraso! Los papás actuales saben lo que son los dodotis, saben hacer el biberón, calentarlo en el microondas e incluso dárselo... eso sí  a una hora adecuada... nunca por la noche, porque tiene que descansar,  que al día siguiente curra... El hecho de que ella curre también, es totalmente secundario, porque la verdad es que ella tiene un sexto sentido para todo lo del “ enano”.. Cuando este papá se despierta suele mirar a su mujer con cara de felicidad para decirle lo bien que ha dormido hoy el bebé, que por cierto ha estado toda la noche en brazos de su madre,  berreando a toda máquina, mientras el duerme plácidamente y la madre le echa unos ojos asesinos deseando con toda su alma, que despierte con taquicardia de una vez por todas... pero nada... “que ya se sabe, cariño, es que no me entero. La verdad es que las madres teneis un oído especial.” Cuando es muy, muy pequeño, la verdad es que no lo sabe “ manejar muy bien... a mi, a estas edades no me dicen nada... cuando sea mayor”...Y claro cuando es mayor han pasado muchas , pero que  muchas cosas de las que sólo se ha ocupado la madre... el médico, tan frecuente los primeros años: “ no puedo pedir hora en el trabajo cada dos por tres, llévalo tú que lo entenderán mejor en la oficina”.. las entrevistas con los profesores, los deberes... “ a mí se me dan las matemáticas, esos rollos de lengua y de estudiar, puede hacerlo sólo, no lo malcríes “... pero como de momento no lo hace solo porque sólo tiene siete años,  pues suele ser mamá que “tampoco” llega cansada por la noche, la que se sienta junto al niño o la niña o los o las... que es peor... las horas necesarias para que se puedan  ir a la cama con los deberes terminados y el examen preparado.
            Eso sí... los partidos de fútbol del niño son sagrados... el buen padre, no se pierde ni uno, grita, se enfada y exige que su hijo sea siempre titular  porque realmente es el mejor.  A la madre le encanta limpiarle las botas rezumando barro todos los fines de semana para que se cumpla el mayor deseo masculino que conozco ...  el sueño de convertir a su varón en una figura del balompié... Los papás de las niñas son distintos. Suelen ser su ojito derecho los primeros años, entre otras cosas, porque ellas, melosas como todas, sabe perfectamente como hacer que a Papi le caiga la baba con una caída de pestañas. Luego llega la  adolescencia, y entonces es mejor que le cuente las cosas a mamá,  “porque no quiero ni pensar que la niña tenga esos rollos  de los que hablais, y que desde luego prefiero ni saberlo; los novios, cuanto más tarde mejor... así que prefiero no enterarme mucho  hasta que la cosa se estabilice”....cosa que sucede cuando un día, pasada la pubertad, la niña, ya una mujer,  otra vez vuelve a colgarse de su brazo, entre otras cosas porque papi la entiende mejor y mamá es una pesada  y el  vuelve a presumir  de hija porque encima es guapa, inteligente y ya está en la carrera  y el está tan joven que casi, casi parece su novia... Mientras tanto el chicarrón ha crecido... y suelen compartir el mismo sillón para ver el fútbol, hasta el punto que la huella de los traseros de ambos en el sofá se fusionan hasta hacer un gran socavón que es una huella indeleble y necesaria para presentar a la policía en caso de desaparición... el mando a distancia, es otra cosa. Suele ser privilegio de papá , pero en un alarde de generosidad y de complicidad puede en ocasiones compartirlo con el... Además estos papás de hoy cocinan...¡ si!  la paella de papá es insuperable, y no tiene nada que ver con lo que cocina mamá todos los días que suele ser intragable ... ¿ tendrá que ver la falta de tiempo, el agobio, las riñas y el “ quítame el tomate, a mi los guisantes y a mi la mayonesa? Claro que también es cierto, sin querer quitar méritos, ¡ Dios me libre! la paella la suele hacer los domingos, con todo el tiempo del mundo, relajado y gustándose...  y los niños y mamá hacen de pinches y recogen al final la cocina...aunque el también colabora y suele acabar metiendo los platos en el lavaplatos... Si hay un problema y tenemos que llevar al niño al psicólogo, suelen ser ellas las que acuden en un 90 % de los casos ( ellos no creen demasiado en esas cosas) .. y en eso...¡ vaya por Dios! No han cambiado demasiado las cosas, al menos en los últimos 22 años... pero es un hecho que los papás están cambiando, no me lo negarán... al menos lo intentan...y que quieren...no podemos, ni queremos vivir sin ellos...¡ Y a mí que me dan ternura¡ Feliz día del Padre... de verdad...seguir intentándolo....porfa...

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