RABIETAS ¿LAS CONSENTIMOS?

¿ Quien no se ha encontrado alguna vez, en plena calle, tirando del brazo de un niño que llora a gritos, pataleando en el suelo, mientras todo el mundo se queda mirando? Entonces una o uno, ya no sabe que hacer. Piensa: si le doy un azote, alguien puede acusarme de malos tratos, si tiro de el, le voy a desencajar el brazo, si intento razonar igual me escupe a la cara... en fin, es más que posible que acabemos cediendo y le compremos el pokemón que habíamos dejado en la tienda después de que lo hubiera cogido diez veces de la estantería... ¿ haríamos bien?, en realidad es más que nada  por evitar un escándalo público ( intenta razonar la sufridora madre o padre)... pero nada más lejos de lo que hay que hacer....
            De esta manera el niño aprenderá que cada vez que quiera algo, sólo tiene que armar el número, lo más alto y fuerte posible y si puede ser,  en un lugar lo más público posible, mejor unos grandes almacenes, para que mamá se ponga roja de vergüenza y de indignación y acabe comprándome lo que quiero...
Entendemos por rabietas aquellos comportamientos (llantos, gritos, tirarse al suelo, encerrarse, enfurruñarse, quejarse, etc.) que aparecen cuando no se satisface alguna de las demandas del niño/a y que, pretendidamente, buscan "salirse con la suya", buscan obtener aquello que no han conseguido de otro modo.
Lo primero que debemos entender ante una rabieta es el tener unos puntos claros acerca de ellas.