LA CULPA ES DE LA OXITOCINA 


No puedo resistirlo. Es una de mis temas favoritos… y por lo que sé uno de los preferidos también de muchísimas mujeres. Por eso al leer en una revista psicológica la confirmación científica de lo que todas sabíamos, me lanzo al ordenador para comunicarles la buena nueva… que somos diferentes. Es decir, que la diferencia de sexos no es meramente fisiológica… que no. Que ahora van y ya nos pueden demostrar visualmente,  por medio de un escáner, que nuestro cerebro y el suyo, tienen en común el color grisáceo. Aseveración que todas ya sabíamos hace millones de años. Y en eso, estoy totalmente de acuerdo. Faltaría más… algún día, les contaré mis teorías y lo que sé sobre esas maravillosas diferencias . Hoy la cuestión es otra. Porque el  problema es que todo, todo, pues no creo yo que se pueda justificar por producción de neurotransmisores y hormonas… sobretodo porque depende de qué tipo de explicaciones, pues parece que tienen hasta un cierto tufillo machista… y me explico. Resulta que un psicólogo llamado “Gurian”  ha escrito  un libro, aún no publicado en España, en el que  insiste  que todo , pero todo, hasta la más mínima emoción, se puede  justificar por el funcionamiento químico del cerebro y además pues podemos visualizarlo como en una postal. Bueno pues esto ya lo sabíamos y no es ninguna novedad, y el que ellos tengan más o menos hormonas, más o menos cantidad de determinados neurotransmisores, pues también  ( yo creo que de todo tienen menos, así entre nosotras y como un chascarrillo poco científico) pero el hecho es que  un capítulo de ese libro,  me toca esa vena feminista que a una siempre le sale ante estas cosas. Porque va y justifica,  que el hecho de que una gran mayoría  de hombres tengan serios problemas para ser monógamos,  no tiene nada que ver con su voluntad, que va… resulta que todo es culpa de la oxitocina que es la hormona de la fidelidad y que mira tu por donde, ellos la producen en menor cantidad. O sea que a aguantarse tocan, porque claro no van ellos a luchar contra la oxitocina… y va y se queda tan ancho. En fin,  que no es que lo discuta,  que de verdad que sigo pensando que ¡ viva la diferencia! pero que digo yo que la oxitocina no será siempre la causante de la extraña preferencia de los hombres , llegada una edad pitopaúsica, hacia las hembras jovencitas y a ser posible, explosivas… Y eso que pensándolo bien, quizás tenga que ver con la reproducción… uséase   que el macho, cuando ve que su compañera y la madre de su camada no está ya como para seguir procreando, pues va y se busca otra hembra joven, de anchas caderas y voluptuosas formas que asegurará la permanencia de la especie… Que no, que no  me lo trago, que  creo que eso es una forma de hermanarnos con los animales, pero un pelín exageradamente, para que así los machos puedan copular siguiendo su instinto de conservación según les baje o suba la oxitocina….y no … que no, que de eso nada.  Porque si ya no necesitaban muchas excusas para ser absolutamente infieles por tradición, naturaleza y no sé cuantas cosas más,  pues ahora ustedes me dirán lo fácil que les puede resultar decirle a la parienta cuando les pilla “infraganti”  que  la culpa es de  la oxitocina. Y digo yo, que lo mismo que podemos inhibir la producción de determinadas hormonas, que todo es posible,  que si los sesudos científicos estarán ya estudiando  la vacuna que alivie de cornamenta a tantas y tantas mujeres o se dedicarán  a seguir investigando para  justificar los desmanes de los de su género…Así que ya saben, mientras tanto, hay que ir pensando en hacerles una analítica que cuantifique los niveles de oxitocina… por si acaso…

 


Volver