LA BOLA DE CRISTAL


Estoy haciendo las gestiones para comprarme una, pero realmente no resulta tan fácil, porque yo la quiero especial. Quiero una que entone con la decoración de la clínica, y no resulta tan fácil, porque además la verdad es que hay tanto pedido que están sin existencias. Me refiero a la bola; la de cristal. Porque las cartas del tarot las he encontrado, las quería grandes para que se vean claramente, y que tuvieran algo especial, algo que las distinga de las de mis compañeras y colegas. Me falta contratar el 906, pero es que la verdad es que a eso me resisto, porque telefónica y yo, no nos llevamos muy bien últimamente... especialmente porque me parece que abusan, y eso me pone de muy mal humor. ¿ han tratado de arreglar cualquier entuerto con la compañía?. Yo lo he intentado hoy mismo. Quería que me quitaran uno de esos servicios que te ponen sin permiso, porque es gratuito, pero que al final consiguen que en vez de estar comunicando salte el contestador, y cobren la llamada al que  llama que se acordará de mi familia y de los dichosos contestadores... bueno pues he tardado aproximadamente tres cuartos de hora en solucionarlo. Me han atendido múltiples señoritas que me dicen su nombre y que están para facilitarme la vida y arreglarme el problema, y así me van pasando de una a otra, haciendo que mi desesperación aumente con cada una a la que tengo que explicarle  por quinta vez, mi problema, mi número de abonado, mi nombre, etc... así que al final lo doy por imposible y espero unos meses más  a tener otros tres cuartos de hora libres para perder el tiempo... vaya, me he ido por las ramas... les hablaba del teléfono, de las bolas y las cartas de tarot. Pues eso, que no sé que pintamos los psicólogos y psiquiatras ( por hablar de mi entorno) estudiando constantemente para poder ayudar a la gente, intentado pasar pruebas  y test, realizando informes y terapias largas y difíciles, cuando tantas y tantas personas se conforman con pagar, por una llamada telefónica, y que alguien les solucione la vida al otro lado del hilo. Alguien en quien evidentemente confían y que cumplen una labor social, la de escuchar a quien se encuentra solo, a quien quiere ayuda y orientación y no se acerca a nosotros los profesionales, quizás por cuestiones económicas... Todo tiene su lado gracioso, mientras el o la vidente, vean en las cartas que  hay alguien, moreno, alto, cercano, ( datos absolutamente precisos y difíciles de adivinar), que está enamorado de ella, y que va a tener pronto un viaje, y que la salud anda regular, y que esos problemas de familia deben solucionarse, y que pronto se arreglarán los problemas económicos etc, etc... datos que encajarían con cientos de miles de personas a poco que busquen... pero hete aquí, que el consultante, queda alucinado  de la clarividencia del lector del tarot  y se queda encantado de haber pagado para que le leyeran el porvenir y le resolvieran el futuro... pues les juro que todo es cierto. Si ven cualquier programa de televisión en el que hay uno de estos servicios, se darán cuenta que no miento. No tiene mayor trascendencia, y la verdad es que hay gente muy graciosa y que te hace pasar un buen rato. El problema viene cuando quien contesta no tiene la ética suficiente para derivar a un profesional a quien realmente está enfermo, o quien se empeña en decir que lo que le pasa a uno, es que tiene el mal de ojo, o quien receta, estos ya sin cartas y sin bola, unos medicamentos que curarán el cáncer... entonces ya es otra cosa... y la broma se convierte en algo peligroso. Esto me confirma en la idea de que aún necesitamos mucha información, que la gente está muy sola y que necesita hablar... pero me aterroriza el daño que este tipo de personas pueden hacer cuando se salen del guión de encontrar pareja pronto, ver una futura bonanza económica o algún viaje... me pregunto que sucede si te dicen que vas a tener un gran problema, o una grave enfermedad, o una muerte cercana... ¿ que pasa si te dicen que cambies de trabajo, o que tomes una u otra decisión, por teléfono y con total impunidad? Creo que falta regular aún muchas cosas en España, y esta es una de ellas. La libertad de expresión sí, y la del ciudadano de creer en lo que quiera también... pero con ciertas limitaciones y con garantías... que se lo pregunten sino a los enfermos que confiaron en el medicamento contra el cáncer... se debe legislar... hablamos de salud pública.


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