LOS CELOS ¿SON PATOLÓGICOS?

¿ Son normales los celos entre los hermanos? ¿ Como distinguir cuando rebasan el límite y ocasionan un sufrimiento al niño?
            En principio el fenómeno inmediato a la llegada de un  nuevo hermanito es la pérdida de la relación privilegiada con la madre, que aunque intenta repartirse entre todos, está naturalmente obligada a prestar más atención al bebé.
            Por tanto, todo niño experimentará ( aunque en un principio no lo manifieste e incluso lo acoja con entusiasmo), una actitud de hostilidad  y celos respecto al intruso. Esta es una reacción normal aunque haya existido una buena preparación y aceptación del hecho. El niño mayor siente el temor a ser rechazado o abandonado. Se siente además culpable porque el no es capaz de participar de la alegría general de sus padres y familiares ante la llegada del bebé... además y a pesar de lo mucho que se le insiste sobre que “debe querer al hermanín”, resulta que no sólo no lo quiere sino que hubiera deseado en muchas ocasiones que no hubiera nacido... por tanto esto quiere decir que no es un niño bueno, y eso aumenta su desesperación.
            La hostilidad puede manifestarse de una forma abierta , es decir: expresando su agresividad, o bien verbalmente (“ tira a la basura al hermanín, no quiero que esté aquí, le quieres más a el”) o mediante agresiones directas, como morderle, arañarle, darle objetos peligrosos, etc...Esto puede ser hasta deseable y saludable porque con unadecuada reorientación el niño aprenderá con los padres a aceptar a ese nuevo miembro en la familia, siempre que esta se dé cuenta de que el proceso de adaptación debe pasarse y que es normal que no “quiera” al hermanín desde el primer momento... debemos enseñarle a quererle poco a poco...
            Pero sin embargo esta forma abierta de agresividad no es la más frecuente. En ocasiones el niño reprime su agresividad bien por una educación más rígida que haya reprendido cualquier actitud de rechazo hacia el hermano, o bien porque el mismo carácter del niño no le hace expresar sus sentimientos adecuadamente, sobretodo porque sabe que estos no van a ser tolerados. Se producen entonces otras actitudes encubiertas como diversas modificaciones de la conducta. En ocasiones se trata de regresiones, más o menos claras: se vuelve a hacer pis por la noche, quiere el biberón, lenguaje de bebé, etc... Las pesadillas y problemas de sueño, por ejemplo, pueden ser también reflejos de una situación de celotipia. A veces existe hostilidad hacia la madre ( a la que consideran culpable de la traición) o se producen problemas en el aspecto escolar como problemas en el rendimiento, fobia al colegio,  peleas con los compañeros, etc..
            Los celos son considerados de mayor riesgo entre los 18 meses y los cuatro o cinco años. Antes y después, los celos aunque puedan existir son más leves. Desde luego se agudizan ante determinadas circunstancias: cuando los padres cometen la torpeza de llevar al mayor a la guardería cuando nace el hermano, o le alejan de casa para cuidar al pequeño, o desde luego, cuando expresan una clara preferencia hacia el nuevo niño, por su físico, sexo o forma de ser...
            Las causas para que un niño desarrolle celos patológicos tienen que ver con una excesiva dependencia de la madre, una superprotección familiar: un niño que sea siempre el centro de su familia correrá más riesgo de sufrir celos patológicos. También es más probable que los sufran los niños inseguros, que siempre han sido reprendidos, o rechazados o criticados, aquellos a quienes no se les estimula adecuadamente y se sienten inadaptados mostrarán una mayor tendencia a la envidia, así como los que viven en una continua situación de competencia que causará una situación global de celos.

            Pero     ¿ Cuando rebasan los celos el límite entre lo normal y lo patológico?

Así que no lo olvide , si usted acaba de tener un niño, tenga en cuenta que lo normal es que su hijo mayor experimente una situación de adaptación y de cierto rechazo que es importante que verbalice y que una vez superada con la ayuda y la comprensión de los padres esta etapa, el niño se afirmará más en su personalidad y disminuirá la etapa de egocentrismo que le caracterizaba.

 

RECUERDE

 

 

 


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