NANAS


Nanas de siempre y de hoy. Nanas para ese  hijo, ese  nieto,  ese niño… por favor, no deje de cantarle. Quede a su lado, cuando la noche le asusta, cuando la oscuridad le hace desear más  que nada en el mundo, su  presencia, su  olor, su voz . Y cante.  Cante muy bajito. Hágalo ahora, mientras le pueda estrechar entre sus brazos, ahora que aún queda tiempo. Cante cualquier canción, cualquier nana, que los niños crecen por dentro, con nuestra voz ,  con nuestras caricias… que espantan el miedo… que música y cariño, unidas, borran como  una goma mágica, todas  esas pesadillas que invaden sus sueños. Cante  nanas de siempre, de hoy   . Cante muy bajito. A su oído. Y  sienta como en ese abrazo,  mientras le canta  esa nana, el tiempo parece pararse, los dos parecen fundirse,  … Siéntale como   una perfecta  prolongación de sí mismo,   sienta toda la paz del mundo, todo el amor infinito, en un momento mágico, que sólo es suyo y de él, de su niño…  hágalo, que el tiempo pasa deprisa....cante bajito.  Y mientras le acuna suave, muy dulcemente, diga su nombre, como yo hacía, y cántele una nana especial, sólo para él, una canción, un recuerdo, como  las que yo cantaba. Nanas  nuevas y viejas,  de hace ya mucho  tiempo, que aún guardo en mi memoria. Susurradas por aquella voz que tanto echo aún de menos, nanas que renacían  en los sueños que por tres veces se hicieron realidad,  nanas que volví a cantar … hace ya tanto tiempo. …nanas “ea mi nenín,” que les cantaba a los mayores …o esa última  ,  esa  canción ,  que se volvió nana por su ternura, que escucho esta noche, mientras escribo…   “ hijo de la luna” , hoy , cuando  siento que  la nostalgia y el recuerdo me invaden. Canciones, nanas,  que para siempre serán  nuestras, que   me devuelven otra vez su olor y su calor, aunque haya pasado toda una vida… nanas  que espero con todas las ganas del mundo, poder cantar otra vez algún día … “y las noches que haya luna llena, será porque el niño está de buenas, y si el niño llora menguará la luna para hacerle una cuna”… y canten bajito… porque  ellos sabrán que si lloran , si se angustian, podremos menguar esa luna para que sea su cuna , su refugio, su seguridad…  para que les calme, aún ahora,  y para siempre. Para evitarles el dolor, la pena… ahora  ,  cuando ya no  se oyen nanas,  cuando el ruido apaga todas las voces… esa luna…cante bajito. Que sólo el le oiga. Con el alma. Que el  siempre, siempre recordara. Y se sentirá feliz. Y seguro. Y en paz. Y allí donde esté, no lo olvide, usted estará con él. Y volverán a estar solos, como entonces. Entonces y ahora, como siempre… Recordará… esa luna. Cante bajito.

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