MARIHUANA


No soy experta en el tema. No soy bioquímica, ni farmacéutica, ni médico. Solo soy una psicóloga. Sólo eso. Una psicóloga que lleva muchos años viendo a niños, cada vez más jóvenes, tratando de convencerme de que la marihuana es beneficiosa, natural, que es mucho peor el tabaco, el alcohol, que no produce adicción, que sólo relaja, y que hasta es buena para los enfermos de cáncer. Es decir. Llevo años tratando de convencer a esos niños, porque les juro que son niños, cada vez más pequeños, de 13, 14 años,  de que sigue siendo una droga y que yo no me dedico a hacer competiciones entre distintas sustancias  para ver cual es más peligrosa. Que todas,  de una u otra forma pueden simple y llanamente,  arruinarles la vida. Que todo depende de la edad, de las circunstancias, de sus padres, de su cole , de sus amigos, de su chica, de su chico…del momento vital que atraviesen… que cada una actúa de manera diferente en cada organismo, pero que  siempre daña, que siempre son peligrosas, que todas enganchan, que se pierden muchas cosas, toda su adolescencia,  cuando tienen que “pillar” para la semana. Que  he visto demasiados proyectos, demasiadas  vidas ,  esfumarse, confundirse  con el humo de un canuto.
Que yo sólo trato de ayudarles a superar esa adicción,  que por supuesto todos pueden controlar perfectamente, “ que pueden dejar cuando quieran”,  porque sólo se fuman unos cuantos  porros que les ayudan  a estar mejor con sus colegas y que además les relaja cuando la presión es excesiva. “Y que, coño Isabel, que yo no soy un fumeta, que controlo y que además  yo no me meto otra cosa, que va, que la María es distinta, que yo no me meto mierdas.”… He tratado durante años de explicarles que los componentes beneficiosos de la marihuana, nada tienen que ver con la “ maría” que ellos se fuman, esa maría o ese hachís, que tiene muchos otros componentes que sí que son  nocivos,  que alteran sus funciones cognitivas, hasta el punto de bloquear de manera evidente la atención, la memoria inmediata, las nociones temporoespaciales, etc, y en el caso de los adolescentes, a veces de forma irreversible, porque su cerebro está en plena formación…
¿Qué les voy a decir ahora? . No sé si la culpa es de la forma en la que se trata la información o que realmente se está  jugando con fuego con la dispensación de la marihuana en las farmacias…, quizás estamos recibiendo la información sesgada o tratada de forma sensacionalista, sin el rigor científico adecuado, pero es la que les va a llegar a ellos. Y sólo sé que va a ayudar a que esos niños, que son también “ mis niños”,  vengan la semana que viene con una sonrisa  irónica, a decirme que nos hemos equivocado todos. Que la marihuana se va a comprar en las  farmacias porque es evidentemente beneficiosa para mucha gente… y ¿ por qué no para ellos? ¿ Que les digo? ¿ que no sé porqué sucede esto? ¿ Les digo que no acabo de entender  una decisión que ofrece   argumentos a  los defensores de una sustancia que sino mata,  que evidentemente no lo hace, acaba con los sueños de todos esos adolescentes que me miran sin verme?  ¿ que les digo ahora?  Estoy harta. De verdad. No entiendo nada. ¿Ustedes?

Volver