JUGUETES EN NAVIDAD

          El juguete es importante para el niño, desde sus primeros años en los que los primeros juguetes que tienen son sus maninas y sus pies. No tienen más que recordar los que ya los tenemos mayores y fijarse y disfrutar los que están viviendo sus primeros años. Se pasan horas descubriendo su cuerpo, jugando con él, descubriendo que sólo con desear un movimiento está empezando a conseguirlo lo que a veces provoca unas carcajadas, que es cuando los padres nos volvemos locos.
            Es fundamental que a estos niños tan pequeños, les regalemos pocas cosas... he visto montañas de juguetes para niños que tienen un año, lo que supone una pérdida de dinero y desde luego un perjuicio más que un beneficio para el niño. Este se asustará y seguro que les sorprende jugando con la caja del superjuguete en la que sale y se mete y que  se convierte en su escondite secreto. Los juguetes deben ser pocos y sencillos, seguros, que cumplan todas las normas de seguridad ( no saben la de accidentes que aún hoy en día se producen por estos juguetes no apropiados),  y sobretodo juguetes con los que ellos puedan actuar, manipular, fantasear. No le demos todo hecho desde tan pequeños... ¡Ah! se me olvidaba, no olvide esos magníficos libritos, que pueden hasta meterse en la bañera, y que usted le puede ir mostrando los dibujos para que vaya reconociéndolos... si lo hace todos lo días ( reponiendo cuando se los sabe, claro) el contacto que establece con su hijo, la estimulación verbal, hará que el niño o la niña hable primero y mejor... pero no lo olvide debe empezar desde muy, muy pequeño, 6 meses, en adelante...
            En cuanto a los niños mayores las cosas son más complicadas.
            Los psicólogos recomendamos al menos dos horas de juego diarias para los niños, según  un congreso realizado hace poco en Vitoria, pero cuando hablo de juego, yo no hablo forzosamente de juguetes.
            Ahora y más en esta época navideña, se tiende a abrumar al niño con toda clase de juguetes sofisticados, poco adecuados para su edad, con maravillosos coches teledirigidos de miles de pesetas a niños de dos y tres años, o videoconsolas carísimas a un  niño de cinco. 
            En la consulta, es curioso, uno de los test que aplicamos a veces, de personalidad, de García Yague, hay una pregunta en la que se le pide al niño que escoja lo que querría con sólo desearlo de un abanico de posibilidades entre las que hay, jugar más, saber, no estudiar, ser mayor o pequeño, etc. estar más con los padres, etc… En un porcentaje altísimo los niños escogen invariablemente estar más con sus padres
Yo nunca he visto más felices a mis hijos que cuando juegan con su padre a las canicas en la playa, o hacen un dique para contener la marea, o cuando yo disfrazaba a mi hija y la estaba haciendo mi cómplice, o también como no, cuando jugamos todos juntos a un juego cualquiera, desde el fútbol a uno de mesa.
            Desgraciadamente esto ocurre pocas veces y sinceramente creo que el hueco afectivo que muchos padres dejan en sus hijos, tratan de compensarlo con cosas materiales que se traducen en que sea el niño que más y mejores juguetes tenga de todos, con lo que además de fomentar un terrible consumismo estamos haciéndole competir con los otros niños y aceptando por supuesto que todo lo que diga la televisión es digerible y aceptable.

            Los padres deben asesorar a sus hijos, sobretodo haciéndoles ver que el hecho de tener todo lo que quiera sin ningún tipo de esfuerzo lo va a incapacitar para la vida y las frustraciones futuras, que no se puede tener todo, que hay una edad para cada juguete y que de esa forma llega un momento, para mí terrible pero muy frecuente en que nos preguntamos… ¿ que le puedo regalar a este niño que lo tiene absolutamente todo? Yo creo que podríamos generar en él ilusión, y la ilusión se consigue soñando con ese juguete que quizás  te traerán los reyes o que te darán en el cumpleaños y no porque simplemente te lo han comprado cuando lo has querido para no ser menos que tu amigo… Como decía en el artículo pasado, también hay que tener esa “ magia “ especial para hacer de los reyes, un día inolvidable... Los niños pueden hacer listas y de ahí, los padres escogen lo más adecuado, lo más cercano a su presupuesto. Si se compra con ilusión, yendo a recorrer todo Gijón buscando el libro que un día le había gustado hace meses en un cumpleaños, ese libro siempre será especial para ese niño, porque su madre se ha fijado en él y lo ha recordado para hoy... no entiendo como hay gente que siendo aún muy pequeños, les da dinero, ¡mucho dinero! Para que compren lo que quieren... les aseguro que al perder la famosa “magia”, eliminan lo poco hermoso que queda de la Navidad... Así que recuerde, simplemente piense lo que le gustaría a su hijo encontrar en la alfombra del día de Reyes, aunque sea raro o difícil de conseguir, hágalo por el, piense en aquello que una vez le dijo que le gustaba mucho, piense en algo que usted pueda compartir con el, deporte, juegos de mesa, etc... pero ante todo no lo olvide por favor.El mejor juguete para sus hijos, el que verdaderamente todos piden ese 6 de enero es....¡Usted!... no les defraude.
PD: no puedo dejar de decir que en estos días hay niños que no recibirán nada si nosotros no colaboramos. Hagamos “ mágica “ también su Navidad. Regalen los juguetes que sus hijos tienen y que ya no utilizan, o que no utilizan nunca, y estarán repartiendo felicidad. que ya saben es lo único que compensa en Navidad....y en todo el año...

  

 


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