ESTA PRIMAVERA


La primavera tiene estas cosas. Me supone  habitualmente un esfuerzo.  Normalmente se me acumula el trabajo ,  porque en este tiempo , existe una especie de locura colectiva,  que hace que me tenga que enfrentar con padres que quieren a toda costa que “ arregle” al niño, porque ya estamos a final de curso. Niños  y adolescentes  deprimidos por la misma causa. Madres angustiadas porque sus hijas empiezan a adelgazar de cara al verano y se preocupan, no sin razón ,porque esto las llegue a obsesionar. Y en general, se dispara la  ansiedad, la depresión, las fobias y las manías... a esto me enfrento con este cambio de estación... pero saliendo de lo profesional , la primavera trae también otras muchas cosas...Trae un bombardeo constante con todo tipo de anuncios en televisión, en las revistas , y hasta  en grandes murales de publicidad por tu ciudad, en los que sólo ves cuerpos perfectos , juventud y belleza que te entran  por los ojos,  para que luego te mires al espejo y acabes creyéndote que con el producto que te ofrecen ( una crema , una dieta, un aparato gimnástico),  una va a conseguir un tipo como el de las  modelos de Cibeles... y es que   los publicistas saben lo que hacen,   porque es precisamente ahora, cuando un porcentaje alarmante de mujeres, niñas y mayores, empieza a pensar si este año se atreverán a ponerse en bikini, y es ahora cuando se amargan porque  las arrugas,   la flacidez o los michelines,  se muestran en todo su esplendor porque llevamos mucha menos ropa... y este pensamiento femenino debe ser muy común, porque las perfumerías en Gijón crecen como las setas y habida cuenta de que realmente sólo tienen cremas, colonias y cosméticos , empiezo a pensar que realmente tienen la clientela suficiente para que todas ellas ( muchas, muchas) subsistan... lo que vuelve a llevarme al razonamiento inicial. Realmente tratan de vender en lujosos tarros y a precios desorbitantes, la eterna juventud, la belleza.. y te llenas de cremas con efecto lifting,  cremas de contorno de ojos, cremas para el  cuello, la hidratante, la nutritiva, las mascarillas, la anticelulitis, el suero reafirmante... etc, etc... y a una, para que lo voy a negar, a veces le da la neura y se siente decrépita y ya no se ve patas de gallo, sino todo un gallinero y se deja engañar por los prospectos de las cremas ( que es una de mis pasiones, porque me lo creo todo...) para al final acabar amontonándolas y olvidándolas en la estantería del baño porque sino el ritual nocturno sería de hora y media..  y además, que quieren...  no estoy yo esta primavera para tonterías, y me da vergüenza pensar en los problemas de los kilos y las arrugas de más... al menos en esta primavera ... y es que esta semana también, como la pasada, querría hacer otro tipo de compras... querría comprar cremas “antirradicales” , de uno y otro bando, de uno y otro partido, para que no se oxide el alma, mascarillas para los ojos que eliminen las escenas  de dolor, de hoy mismo, de esta guerra televisada,  y que los llenan de lágrimas...  cremas  que devuelvan la tersura y la inocencia a un espíritu decepcionado, avejentado  y triste... tan triste como yo, que he empezado en broma y ya ven como acabo... y es que  esta primavera me está afectando mucho.  Esta primavera es, dolorosamente diferente...

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