OLA DE FRÍO


A mi el frío me puede. Quiero decir que no se  si saben que es una de mis fobias. Quizás no les  haya comentado nunca, que no hay para mí, cosa más desagradable que sentir que el frío me paraliza, que no puedo moverme y que hace que me encoja hasta casi desaparecer. Con el sol y el calor me sucede todo lo contrario. En una palabra que yo sería feliz en cualquier sitio en el que el sol brillara en un cielo azul que siempre me ha levantado el ánimo. A mi el calor y el sol, me dan vida, me dan ganas de vivir, y hasta de trabajar, siempre que no sea agobiante, claro está. Y sin embargo, el frío, este frío que estamos sufriendo, hace que sueñe con acurrucarme envuelta en mantas, cuantas más mejor, con una buena compañía, ( sin malos pensamientos solo para el calorín), y a ser posible tras una merienda de  chocolate con churros…. Pero resulta que esta ola de frío, sólo deja aislada a parte de España, pero nunca nos toca a nosotros  quedarnos en casa, sin  colegios, ni consultas, ni nada, aislados por la nieve, y sin poder hacer otra cosa que dejarse llevar por el recogimiento al que invita este tiempo infernal…Pero no.  Entre otras cosas porque aquí en mi pueblo, aunque nieve, nunca es lo suficiente como para impedirnos seguir con la vida cotidiana, y yo que  siempre he odiado la rutina, hubiera agradecido cualquier imprevisto que me alegrara la vida . Pero no hay manera.  Asi que nada , ni me quedo encerrada en casa ,  ni podría disfrutar de la merienda que sueño. Entre otras cosas porque por otra parte hoy, hacer chocolate, no tiene nada que ver con el de mis sueños ,  y ahora sería un pseudochocolate hecho con polvos, que nunca podrán llegar a igualar el sabor y el olor de  aquel que mi madre rayaba con maestría con aquella chocolatera, y segundo porque para  tener churros tendría que salir de casa ( y recuerden que en teoría estaba aislada), porque ustedes ya sabrán a estas alturas, que tampoco me veo , haciendo los churros en la maravillosa churrera que alegraba mis tardes infantiles… y tercero… porque me sentiría superculpable por la bomba de calorías ( ahora que me las sé todas) que me estaría metiendo al body.  Así que me tengo que conformar,  con un café de media tarde, pero en el trabajo y en vez de cama y mantas,  ponerme como una cebolla, llena de capas, cosa que también odio, porque me impide el movimiento, y salir como si fuéramos a la nieve, que parezco un muñeco michelín, con más miedo que vergüenza ante las previsiones metereológicas,  porque les aseguro que una vez que el frío entra en mi cuerpo, no hay calefacción en el mundo que lo saque.  El resultado final es que me paso los días, jorobada ( pero literalmente, con “chepa”) , absolutamente encogida, gimiendo por los pasillos cada vez que me levanto del despacho, sin poder tocar el volante del coche porque me congelo al volver a casa y paralizada totalmente…
Lo único bueno de esta ola de frío, es  que tengo la esperanza de que si continúan las bajas temperaturas , igual se congelan algunas de las ideas que andan pululando por mentes calenturientas, y así pues no se plantean siquiera planes separatistas , o ataques a miembros del gobierno o a manifestantes o a quien sea, que a ver si  la mala leche que hay en este país, se congela totalmente;  y  por otra parte espero  que con el deshielo, algunas  otras ideas congeladas como el derecho al tratamiento más eficaz contra tu enfermedad en tu propia ciudad, reciban el calor necesario para que  se hagan  realidad…ese  calor que desde aquí y con todos los grados de humanidad  que tengo, doy a todos los enfermos que exigen la radioterapia en una ciudad que va a tener casino y balneario.

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