CERRADO POR VACACIONES


No se lo van a creer. Pero es absolutamente cierto. Suponga que un día llega a trabajar y se encuentra con que medio techo se ha desplomado en  su  despacho. El edificio es antiguo ( yo diría que también viejo) y andan con obras en el bajo. Imagínese el susto con el síndrome de los edificios de Madrid metido en el cuerpo y el oído en guardia ante cualquier ruidito que pueda suponer una amenaza... bueno, pues luego usted evidentemente se pone inmediatamente en marcha para solucionar el desastre y sobretodo para que un “profesional” revise el estado de dicho techo... pero hete aquí que estamos casi en agosto, y todos a los que usted ha llamado, ( ponga que unos 20 por las páginas amarillas) le dicen que si es broma, que lo más pronto en setiembre, que claro en agosto se van de vacaciones...y usted insiste en lo peligroso del caso y amablemente le dicen que llame a otro lado. Imagine que llama incluso a esos sitios en los que pone “urgencias” las 24 horas, pero que no sé si esperarían encontrarme a mí debajo de los cascotes para poder considerarlo una urgencia , porque tampoco pueden...que estan escasos de personal... así hasta que usted se para y reflexiona como yo...Y entonces piensa que mejor que no se le ocurra tener ningún tipo de problema con la justicia, porque en Agosto cierran los juzgados, que si tiene que cambiar la habitación del niño , teniendo en cuenta que el verano es una buena época, cuente con que el niño dormirá en un saco de dormir porque la fábrica cierra en agosto y hay que hacer el pedido con más de un mes de antelación, que si se va a sacar el carné de conducir lo haga rapidito porque es la última convocatoria hasta setiembre y así todo.
            No tiene más que pensar que hasta cierran , en algunos casos, el cerebro por vacaciones, porque hay que ver lo que se lee en las revistas e incluso a veces en los periódicos...Todos los reportajes igualitos, de las noches de verano, el peligro del sol (no creo que haya alguien que no sepa cual es su fototipo y la protección que debe echar), que las dietas para la celulitis, y por supuesto las idas y venidas de los famosos en las playas que cuando una lo lee en la peluquería y ve el tiempo del que “disfrutamos” este verano, da hasta cierta envidia. Y para que  decir nada de la tele, que está  ya no cerrada, sino muerta y que hace que hasta eche de menos la programación invernal, que ya es decir. No existen más que concursos de verano en los que la prueba más inteligente es trepar por una pared o meter la mano en un saco de arañas, esto o las reposiciones de series que hemos visto un millón de veces ( a ver si  vuelve “verano azul”) y en fin que efectivamente acaban haciendo lógico el axioma de la gente sale y por eso no hay tele, cuando realmente puede ser también que la gente sale porque no hay tele... habría que pensar si como en los apagones, al menos,  el carecer de entretenimiento sirve para el resurgir del índice de natalidad...
            Hablando de natalidad, por asociación de ideas. Se me había olvidado. No se le ocurra tener una urgencia sanitaria, porque la sanidad también se paraliza en esta época, y puede usted encontrarse con que tiene que dormir prácticamente de pié, ya que los hospitales cierran plantas porque no hay personal... sin darse cuenta, mira tu, que la gente va y se pone igual de mala en verano que en invierno... en fin, vale más no pensar y dedicarse a disfrutar de las vacaciones , el que las tenga, que ya ve, es prácticamente todo el mundo... por eso toda esa gente que no está en su puesto de trabajo está en la calle, en las playas y en las plazas y ahora me explico porque Gijón se pone insoportable en verano...
            Y bueno, que quieren, estando todo como está,  yo, como España, estoy cerrada por vacaciones...


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