LOS PREMIOS


Él iniciaba el trabajo más importante de España: El de futuro Rey... y yo el más importante de mi vida, el de la maternidad. Él, un niño, que me enternecía, mientras leía  el pequeño discurso con el que inauguraba los premios que entrega la fundación que lleva su nombre. Yo empezaba también una nueva etapa, con el primero de mis hijos,  y  supongo que como él, estaba nerviosa, asustada y consciente de mi enorme responsabilidad... Ya han pasado más de veinte años.  Veinte años en los que le he visto crecer, convertirse en un hombre en cuyas manos,  estará algún día, el futuro de mis hijos, de mis nietos... Y he tenido  el inmenso honor de conocerle, de intercambiar unas palabras con él... Me llamó la atención su sonrisa... franca, abierta... su forma de hablar, tan sencilla, tan normal, mientras a mi me temblaba la copa en la mano... me imponía su presencia, y me sentía muy afortunada por compartir unos minutos con el... su saludo es un apretón de manos fuerte y firme... como el de su madre. Trasmite seguridad y fortaleza, confianza... Ese mismo año el presidente Suárez, fue  premio de concordia... recuerdo su mirada triste, su sonrisa, mientras su hija, en plena batalla, magnífica batalla contra el cáncer, se apoyaba en su brazo, con un inmenso amor. Su mujer ya estaba herida de muerte... cuando yo era joven, él había sido el presidente de una España, que yo creí, sucumbiría a su “ ambición “ política. El tiempo ha puesto las cosas en su sitio... y el hombre que yo vi en los premios,  era un marido y un padre que sufría, como yo sé que se sufre cuando la enfermedad se va llevando lentamente lo que más quieres...  No le vi entonces ni rastro de ambición... sólo un hombre al que veinte años más tarde, todo el mundo aplaudió, y reconoció con un inmenso respeto... aplauso al que yo me uní, con todo el corazón y la sensación de haber sido injusta en el pasado... Cómo no recordar también a Hussein de Jordania, y  la dulce mirada de su mujer, la reina Noor, cuando recogía el premio... el también estaba enfermo, pero tenía una fortaleza que ahora sé, nace de la honestidad, de la ilusión de seguir viviendo para conseguir algo bueno, positivo... luchaba por una paz, que ahora está seriamente amenazada... ¡ Y Como olvidar la imagen de Rabin y Arafat, maravillosamente unidos, mientras todos pensábamos que aquellos dos hombres acabarían de una vez con la tensión de Oriente Medio! La violencia, y otra vez el terrorismo, el fanatismo, se encargo de truncar las esperanzas del Nóbel de la Paz, para conseguir la ansiada convivencia.
 Me llamó también  la atención, la elegancia de Vittorio Gassman, la mala educación de Francisco Umbral, que me ratificó en la opinión que tengo del, el entusiasmo de Emma Bonino, Rigoberta Menchú, y sus compañeras de premio, cogidas de la mano, mientras todos nos dábamos cuenta del mérito de su lucha, de su sacrificio... Soy una privilegiada porque todos ellos forman parte de mis recuerdos de los últimos 8 años...
            En esta edición, los premios tienen el brillo de Hollyvood. En esta ocasión hay dos estrellas: Arthur Miller y Woody  Allen. Los dos vienen precedidos de la etiqueta de genios... aunque a mí personalmente, Woody Allen me parece un “genial neurótico obsesivo”, al que se le perdona una vida personal turbia y morbosa, que vive aún de las glorias de sus primeras películas, ( maravillosa Annie Hall) pero que como entonces, sigue siendo el ídolo de una progresía, en mi opinión, un tanto trasnochada.  No es a él, por tanto, a quien quiero ver este año... tengo que ir para darle las gracias, desde el aplauso, a las personas que me han solucionado la vida, a quienes me han abierto las puertas de la información, de la cultura, del intercambio, a quienes me han ayudado a comunicarme más y mejor,  a quienes me han ahorrado tantas noches de trabajo, a quienes realmente han  hecho una revolución mundial, y han logrado, que personas como yo, tan alejadas de la tecnología, les demos  todos los días  las gracias a Vinton Cerf y a Robert Kahn, los galardonados con el premio de investigación... los padres de la red... de  mi maravillosa red: de internet.
           

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