HORROR YA SUMO 12


A ver, que de vez en cuando, les juro que aún tengo pesadillas con los exámenes. Siempre dije que si había algo que me gustaba de ser mayor, es que Junio dejaba de tener la connotación agobiante de mis años de estudiante. Aunque esto lo sentí durante poco tiempo y ya  hace unos cuantos añitos, porque luego, me han vuelto a tocar muchos junios… exactamente todos los de mis tres hijos ( les aseguro que son muchísimos) y las pesadillas habían vuelto a resurgir. Ahora sólo me queda uno. Un hijo en ese trance  quiero decir… junios… espero que más. Porque los otros, mis hijos mayores, pues como que ya van por libre, afortunadamente.  Por otra parte el que me queda en edad de darle “empujoncitos motivadores” , va empezando también a darse cuenta de que su vieja madre ya no está para “ESOS” , y menos para bachilleres,  con lo que empezaba a librarme de  exámenes y de esperar las notas cual agua de mayo a ver que tal “ nos había salido”… pues bien; todo esto viene a cuento de que esta noche, no sé si mezcla del cansancio y de estos  estresantes recuerdos, he vuelto a soñar con puntuaciones, con puntos… con coches. Y por Dios, que horror. Otra vez con evaluaciones, con castigos , con la frustrante  penalización de los errores ( que tanto les insisto a los profes que deben evitar), otra vez  con  el miedo en el cuerpo, porque un error lo tiene cualquiera, pero aquí… te cuesta mogollón de puntos, posible retirada de carnet, y lo que es mejor, un montón de pasta para la reeducación.
Y pienso yo. Todo eso está muy bien en el caso de excesos graves de velocidad, de ir en dirección contraria, saltarse un stop,  conducir borracho o drogado, etc,  es decir, siempre que existe una infracción grave que pueda suponer el atentar contra la vida de los demás…. Pero  recordemos que las arcas de los gobiernos están siempre insatisfechas y que si tomamos la ley estrictamente tal y como aparece,  bastará con ser sorprendido tirando una colilla por la ventana ( acto totalmente incívico y en mi imposible , porque no fumo),  hablar por el móvil (acto igualmente irresponsable pero  no  tan imposible,  sobretodo en los semáforos y solo cuando es estrictamente necesario, les juro que no para cotillear) e ir por la ciudad a 80 km/ hora ( leáse el muro o avenidas de dos o tres carriles…) para sumar los fatídicos 12 puntos y quedarte,  así como si nada sin carnet. Se pueden hacer múltiples combinaciones. Por ejemplo:  En el caso de que no fumes, bastará  ir  por ciudad sin cinturón ,  lo cual dada la prisa que tenemos  y lo azotada que voy siempre, pues tampoco es excesivamente  inhabitual ,    total: menos dos puntos. Circular   por el muro (¡ es que no llego! ) a  80 km por hora : menos   seis puntos;   y coger la llamada del móvil, esa que es urgente , y  por la  que estacionas en una parada de autobús un segundo,  y   ya sumas otros cinco puntos menos, ( 3 del móvil y dos por aparcar indebidamente).  Infracciones,  todas ellas, que como entenderán no tienen demasiado que ver con la seguridad ni con  descender la mortalidad en las carreteras,  para lo que entiendo que sí deben existir cuantas más penalizaciones mejor .   A lo que iba, pues si suman ese día mío fatídico, en el que me pillaron haciendo todas esas maldades, pues  verán, que voy ya por 13 puntos,  o sea que encima  hasta con negativos… ¡que horror!  Dios mío… ¡que vuelta al cole más traumatizante!…lo que me faltaba. Con lo mala que soy en matemáticas. En fin,  llevaré una calculadora  para dilucidar , si el aparcar mal del otro día, además de los 60 euros  de multa ( con la reducción por   “pronto pago”  que me lo sé)    me supone menos puntitos , que unidos a que sé yo,  y  con un poco de mala suerte,  me hagan tener  que volver a examinarme porque  mi cuenta está en puntos rojos… que no,  que no quiero. Que no me agobien. Que  ya soy mayor, que no quiero que me castiguen más, que no soy ningún peligro al volante. Se lo juro por güelita.

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