GRAN HERMANO


De acuerdo, lo confieso. Lo he visto, pero sólo zapineando... sin embargo me he quedado absolutamente fascinada y no he podido quitar mi vista de la pequeña  pantalla.
            ¡Que fuerte Tía! ( una de las expresiones que no dejan de repetir las concursantes),¡  como me he quedado cuando he visto a todo un insigne intelectual, de la progresía de mi época, discutiendo sobre la conveniencia o no de hacer un pacto! (?) como si se tratara de algo trascendental en nuestras vidas y como si el devenir de esas personas conviviendo ( por llamarlo de alguna manera), fuera a suponer un cambio fundamental en la historia de la psicología y de la sociología...
            Me niego a admitirlo...   estos días he visto a una joven que ha tenido un intento de suicidio, una pareja que está a punto de separarse, un chico con una depresión que le ha hecho encerrarse en casa y al que hace apenas dos meses se ha tenido que internar, niños con trastornos que necesitan medicación... y lo que me encuentro al llegar a casa es a una pandilla de chicos y chicas ,que no se preocupan más que por ver si nominan o no a este o aquel,  ya ven, obsesionados por si al nominar rompen los lazos tan fuertes que les unen, lazos afectivos y  sexuales, que como sabemos,  son básicos en este tipo de programas, porque ya se sabe que nadie puede estar en “ abstinencia” ni una semana...Ellos se adoran, se dan masajes, se besan continuamente y me hacen que recuerde aquellos ejercicios espirituales de cuando era adolescente en los que todo lo magnificábamos, nos queríamos o nos odiábamos con el ímpetu y la pasión que sólo da la adolescencia... sin embargo estos chicos no son adolescentes...son adultos, como tantos otros que ya se están buscando la vida en la calle, como tantos otros que estudian para conseguir ser lo que desean , aunque no ganen 20 millones,  como tantos otros a los que el paro les deja un rictus amargo en la boca porque ya no saben como enfrentarse a la vida, como solucionar su futuro... como esos chicos, para mí ahora de plena actualidad, del pais vasco, miembros de nuevas generaciones del partido socialista y del popular, miembros, parece ser por los resultados de las elecciones, de “una minoría a la que están matando por docenas” como dice Pilar Cernuda en un artículo publicado en la NUEVA...
Sí, ya sé que también hay chicas y chicos cuya única ilusión es ser elegido para convivir tres meses con otras personas, en un espacio reducido, sin la más mínima intimidad, y vistos por millones (?) de telespectadores que como tantas otras veces , ven lo que les ponen, pero que  quiero creer, no le dan la más mínima importancia salvo la de entretenerse un rato y calmar de momento la morbosa curiosidad que todo el mundo tiene en algún momento...espero sinceramente que estos jóvenes sean minoría.

            Si, claro que sé  que se han presentado al “ casting” ( desde luego no deja de ser un casting), cien mil jóvenes... y también sé  que a veces,  la influencia de este fenómeno es tal que he oído a una chica de un coeficiente intelectual elevadísimo, estudiando una dificilísima carrera, comentar que le encantaría haber entrado... claro que me consuela pensar que sólo tiene 19 años, y con esa edad, todos hemos cometido fallos, todos hemos pensado en lo materia y hemos sido absolutamente superficiales en algún momento.. pero ¡ Por Dios! no en todos...
            Claro que sé que  es el lenguaje de la calle, que  todos hablan así de mal, que nuestra maravillosa lengua, rica y extensa como ninguna otra, se reduce para ellos, a tres o cuatro frases continuamente repetidas...pero de verdad ¿ es esto lo que nuestros hijos deben ver? ¿ No deberíamos poner un límite? ¿ No deberíamos enseñar, sin prohibir, lo que realmente tiene importancia de lo que es una auténtica estupidez, que nunca debe ocupar más de cinco minutos semanales en su pensamiento?...
            Creo que es importante que sepan distinguir lo que tiene valor de lo que no lo tiene, y sobretodo que esos valores no sean sólo los impuestos por el consumismo de cualquier género, el televisivo incluido. Me cuesta pensar que no les interese (como se detecta en los “ hermanos televisivos”), su futuro laboral...la violencia, las drogas,  la política...teniendo en cuenta , por ejemplo, que política no deja de ser lo que está pasando en el pais vasco, lo que hemos visto y “ sufrido” en estas elecciones...¿ Es posible que no les importe si ganan los violentos? ¿Es posible que no se estremezcan al oir cómo un chico de diecisiete años a quien le han matado a su padre a quemarropa, diga que tiene que perdonar, y que lo hace?. Me niego a creer que “ pasen” de esto...
            Sé que no lo hacen. Sé que hay una juventud que se preocupa por los demás, que trabaja en una ONG, que camina junto con el miedo y el terror en una manifestación de gesto por la paz, se que hay parejas de chicos que  se quieren y asumen desde  muy jóvenes la fidelidad ( concepto que parece no existir si te fías de programas y series juveniles )que no se enrollan con cualquiera y que su máxima prioridad no es coleccionar chicos o chicas como muescas en un cinturón, ni operarse del pecho, la nariz y los labios para ser un cuerpo 10...Sé que yo , como tantas otras madres y padres, no me asustaría si veo a mis hijos en la pantalla, que no creería que es otra persona diferente a la que yo conozco en casa... en principio y especialmente,  porque creo que mis hijos no estarían en el casting... ni ellos  ni tantos otros.... ¡Dios mío, eso espero!... Feliz día... y hasta la semana que viene...

                                                                                              


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