LA PESADILLA


He tenido una pesadilla. En ella no encontraba la salida, porque cada puerta que abría estaba tapiada. Ustedes me dirán, que la interpretación es muy clara y que no se necesita ser psicólogo para determinar que  no es más que la representación de que me encuentro  atrapada y angustiada  por algún conflicto interno que tendrá que ver seguro, seguro, con la infancia y el sexo... Pues así puestos, al principio yo no lo entendí muy bien... pero enseguida encontré la razón. La televisión, como casi siempre, tenía la culpa... toda esa gente constantemente encerrada en casas, hoteles, islas, todos aislados en el no va más  de la  experimentación  sociológica según algunos, era la causa de mi mal sueño.....Estoy deseando ver las protestas de las feministas, con razón, ante uno de los últimos programas de este tipo , en el que varias señoritas se disputan  a tres machos que disfrutan del harén, con todo tipo de comodidades, mientras ellas se muestran como ganado a ver quien tiene mejor dentadura o caderas más anchas para perpetuar la especie... Así que uno de estos días que rezongaba en voz baja antes de dormirme zapineando en la tele, el sueño me atrapó,  nunca mejor dicho,  en una casa angustiosa que no tenía salida... después la pesadilla continuó...seguía  encerrada sin posibilidad de escapar y de fondo un ruido ensordecedor que  impedía que alguien oyera mis gritos de socorro... era un ruido absolutamente lacerante, desquiciante, continuo, de un montón de decibelios que hacía  que el deseo de huir de aquella casa fuera una absoluta necesidad... interpretando, interpretando, como haría Freud,  pensé que quizás eran dolorosos recuerdos, culpas que no había pagado, fantasmas del pasado que me querían hacer callar... y de pronto recordé.... no era ese el simbolismo ... era algo mucho más real. Tenía que ver con la tarde anterior a mi sueño. Yo gritando y mis pacientes gritando aún más, tratando de entendernos, cosa que a veces no conseguíamos.. .. porque verán,  es que mi despacho se asoma  a la calle  Corrida, y los ruidos ensordecedores forman parte de mi vida desde hace mucho, mucho tiempo ...  y es que estamos en elecciones... Y entonces hay que hacer algo... Y aunque mi calle estaba la mar de mona, pues como realmente hay dinero, pues eso, lo vamos a utilizar y a levantar otra vez toda el pavimento para poner este que es precioso y en el que acabo de dejar no sólo el tacón de mis botines nuevos, sino mi tobillo, que ya tenía un  esguince,   pero que ahora se amplió al otro lado del metatarso,  porque justo, justo delante de mi portal, mira por donde, había un hueco sin tapar. Y que más quise yo, con las prisas,  que introducir en él el pié lesionado, con lo que retorcí el otro lado y me tocan dos semanas más de fisioterapia... no crean...que pensé en denunciar al ayuntamiento, pero sólo de pensar en las vueltas que tengo que dar y el poco tiempo del que dispongo, pues nada me limito a acordarme malamente del equipo de gobierno de mi ciudad que me  la tiene enterita en obras,  justo para que parezcan trincheras y quedar muy a tono con el ambiente bélico que se respira. Pensé también en pedir un informe al concejal de turno para que alguien me dijera si esas obras son realmente necesarias y no son un despilfarro, con el dinero de todos por supuesto,  en precampaña... pero luego pensé que igual me da un informe parecido al que dio el señor Sanjurjo , es decir uno hecho a  medida ...y claro no me vale.  Y volviendo al ambiente de guerra...el ruido que había en mi sueño era evidentemente de bombardeos y  la pesadilla continuaba con toda mi familia corriendo a unos refugios improvisados  ...y es que  luego recordé que me dormí con el enfervorizado grito de “no a la guerra”, del  preparado, culto  y educado público de crónicas marcianas,  con el director de orquesta más grotesco del mundo que es ese señor que ha perdido toda credibilidad como periodista desde hace mucho tiempo y que por un momento me hizo desear estar en el otro lado...quiero decir que yo no quiero la guerra... pero las manifestaciones manipuladas de algunos, me lo están poniendo muy difícil...porque  lo que no soporto es  ver a ese payaso nocturno pedir lo mismo que yo...¡como no iba a tener pesadillas!

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