NO ES QUE MOLESTE ES QUE PERJUDICA


Hace sólo “ veintidos años” que lo he dejado. Coincidió con mi boda. Decidí empezar una nueva vida en todos los sentidos. También me estaba preparando de la forma más sana posible para tener hijos que era mi máxima prioridad... por eso decidí “ limpiar “ mi organismo y comencé mi abstinencia. He de confesar que no me costó demasiado.
Mi adicción no era especialmente fuerte, pero en las noches de cenas, charlas y copas lo echaba de menos, parecía que necesitaba respirar aquel veneno que me había metido duarante tres o cuatro años, a veces de una forma compulsiva. Hasta entonces no había notado que me hiciera daño, pero mis pulmones agradecieron el aire puro y eso se traducía en cansarme menos, nadar mejor, tener mejor apetito y  hasta mi garganta, con aquellas constantes afonías, lo notó.
Realmente los pitillos que disfrutaba eran pocos, como les pasa a todos los fumadores que conozco... el verdadero placer te lo daba el  cigarro de después de  cada comida, el de la tertulia con los amigos, el de las noches de verano en la terraza... y sin embargo enciendes dos , tres o veinte veces más de los que realmente te apetecen...  ¿que es lo que nos lleva a desear el tabaco hasta el punto de convertir lo que debía ser un placer en una esclavitud? La nicotina tiene un importante poder aditivo, y por lo tanto es una droga, lo suficientemente fuerte como para que aunque se sepa que uno puede morirse mucho antes, prefiera acortar su vida para disfrutar del relax que le otorgan unas cuantas caladas. ¿ Como se empieza esta adicción? Pues como la mayoría de ellas... queriendo ser como “ los mayores” que fuman como chimeneas en prácticamente todos los sitios, queriendo ser como los otros chicos de la misma edad que nosotros, que se reunen en los bares de la ciudad para fumar y beber con la pasión y la vehemencia con la que se hace todo en estos años de adolescencia. Por eso salimos tosiendo, apestando a humo y con una sensación extraña en la garganta al día siguiente, aunque nosotros hayamos decidido no fumar nunca. .. se empieza como siempre, porque no nos atrevemos a decir NO, o a sugerirle a aquel chico que es líder en el instituto que eche el humo para otro lado que a mi no sólo me molesta , sino que me perjudica... por el miedo al que dirán, al control del entorno social... Es por todo esto por lo que empezamos a fumar y es por la tremenda adicción que genera poco a poco, por lo que no podemos dejarlo.  Los síntomas de abstinencia los conocemos todos pero para que no queden dudas enumeraré la sintomatología que el manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales ( sí, mentales) de la sociedad americana de psiquiatría, ha determinado como indicadores de un síndrome de abstinencia.... Para que se considere como tal se deben dar al menos cuatro de los síntomas que enumero a continuación, cuando se ha interrumpido o disminuido la cantidad de nicotina inhalada:
Estado de ánimo depresivo o alterado. Insomnio. Irritabilidad, frustración o ira. Ansiedad. Dificultades de concentración. Inquietud. Disminución de la frecuencia cardíaca. Aumento del apetito o del peso....
Ya, ya sé que muchos de ustedes han sentido de repente un vuelco en el corazón.... porque que le digan a uno que puede tener un síndrome de abstinencia suena muy mal cuando además socialmente está más que tolerado. Pero es que a las cosas hay que llamarlas por su nombre. Y usted caballero o señora, chico o chica, usted quiera o no quiera,  está drogándose y está conviertiendo este hábito en una mortal arma que provocará cánceres, infartos, patologías respiratorias, alteraciones en el feto si hay embarzos, etc... Esto si hablamos de las patología físicas pero... ¿ y la angustia que uno puede sentir cuando ve que no queda más tabaco y que pasa por muchos bares cerrados o que no tienen determinada  marca, y tiene uno que recorrer media ciudad a las tantas de la noche, para poder dormir tranquilo sabiendo que tiene su ración asegurada?  Y la ansiedad que me invade cuando veo que tengo que abstenerme de fumar en cualquier lugar en el que esté prohibido ( hospitales, organismos públicos) y el reloj va indicando desesperadamente que llevo más de media hora sin el pitillo en la mano?
¿Y que me dicen de la agresividad que su carencia puede ocasionar? Todos hemos pasado por el terror de la abstinencia de alguien cercano, a quien hemos tenido que aguantar las malas caras o los bufidos y controlar la tentación de meterle el cigarro en la boca para que calle y se muera a gusto...el problema está en que nos moriremos nosotros también que ya hemos dejado de fumar o que no lo hemos hecho nunca. El problema es que yo tengo el derecho a cuidar de mi salud como prefiera y nadie puede imponerme fumar, beber  o esnifar coca y por lo tanto, la libertad de los otros debe acabar donde empieza la mía. Entiendo perfectamente por tanto que haya trabajadores, que se pasan toda la vida tragando el humo de los demás, que exijan respeto para su salud, y por lo tanto que no se fume en su lugar de trabajo. Aunque yo no lo sufra puedo entender lo que tiene que “ tragar” una persona que trabaja rodeada de diez fumadores, de los compulsivos, que hay muchos; de esos  que encienden un cigarro con el otro. Hay que entenderlo y agradecer que existan leyes que protejan los derechos de los fumadores pasivos, sin llegar por supuesto a extremos que vulneren los derechos de los fumadores...He oído estos días a gente que hablaba o preguntaba a Celia Villalobos por la posibilidad de llegar a prohibir el tabaco... me parece una exageración exactamente igual que si nos prohibieran engordar porque es malo para la salud, o nos obligaran a comer verduras porque evitamos el colesterol, o  a hacer ejercicio porque es buenísimo para una sana vejez... nadie debe imponernos como tenemos que vivir nuestra vida y por eso nadie debe restringir la libertad de escoger como quiere uno morir o enfermar siempre que esa libertad no atente contra los demás ( como por ejemplo en el caso de otras drogas que modifican la conducta y alteran el comportamiento de los que abusan de ellas)...
Espero haberles puesto los pelos de punta, y por lo menos que ustedes queridos amigos fumadores, sepan que están sometidos a una adicción que necesita una desintoxicación física y psíquica... que sepan que van a pasar por el síndrome de abstinencia que conlleva una serie de alteraciones importantes ( sino que se lo pregunten a Carlos el de Gran Hermano), pero que es una adicción que puede superarse como cualquier otra con la ayuda necesaria. En este caso el gobierno está tratando de ayudar poniéndoselo a usted, amigo fumador, cada vez más difícil. Y debe comprenderlo y aceptarlo porque no lo olvide, usted cuando fuma no es que me moleste... es que me perjudica.

PD: acaba de llegarme una noticia sobre esta adicción... existen estudios que relacionan el consumo del tabaco con la impotencia... en fin ¿ necesitan más razones?


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