HOY ES SU DÍA


Yo sé que hoy debería ser mi día. El día de la mujer trabajadora... pero no me considero en absoluto representada por quienes lo proclaman, por quienes utilizan plataformas para reivindicar cosas con las que no me siento en absoluto identificada .No necesito para nada compartir la idea de algunos partidos políticos de establecer  listas paritarias, con “cremallera” o sin ella, que ya es el colmo de la cursilería y que me recuerda a cuando te sientan en la mesa ( burguesa  por supuesto)en el orden establecido, chico, chica, chico, chica..¿Comprenden porqué no me gusta este día? No me gustan los “ismos”, ni el feminismo, ni el machismo, más que nada porque creo que se han convertido en “itis”, como mi tendinitis, como mi sinusitis, y no quiero ser yo también la sufridora de una “feminitis”, que no es más que la inflamación de la parte femenina. Y yo de inflamaciones nada que bastantes tengo encima... pero como la actualidad manda y hoy es el día de la mujer trabajadora pues voy a ver que derechos llevo marcados en el alma, como a fuego, por unos padres que no eran feministas ni machistas pero que me enseñaron a ser mujer y a sentirme orgullosa por ello. Y estos son mis derechos, no para hoy, para siempre... no para mi, para todas, y sobretodo para esas generaciones de niñas entre las que cuento a mi hija, que espero consigan acabar lo que las demás hemos empezado.
Tenemos derecho a ser consideradas como  personas, sin razón de género, ni de raza, ni de ideología. Derecho a ser feliz, a ser tratada con dignidad, a ser defendida ante los malostratos de todo tipo de personas,  incluidas las más cercanas. Derecho a poder defender la diferencia de sensibilidades de género. Derecho a compartir con el compañero, la vida, los hijos, el trabajo, la ternura... Derecho a compaginar la vida de trabajo y de familia, derecho a ser tan fuertes y tan sensibles al dolor ajeno, derecho a llorar,  derecho a ser dueñas de nuestro destino en cualquier pais, derecho a expresar ideas aunque no sean políticamente correctas sin ser tachadas de reaccionarias...Derecho a que podamos hablar de ropa, de cocina, de peluquería, de cotilleos o de lo que nos de la gana sin ser tachadas de marujas. Derecho a preocuparnos por nuestro aspecto sin ser consideradas como superficiales... sin tener en cuenta el preocupante y desagradable axioma  de que sólo quienes van hechas un adefesio son inteligentes y que quienes se arreglan, son tontas.  Es un derecho el  estar guapas, el  querer sentirnos mejor, porque la estética y la buena apariencia también son un derecho,  un derecho eso sí,   sin la esclavitud de quienes tratan de obligarnos a ser eternamente jóvenes, o delgadas... por eso también es un  derecho el  no dejarnos manipular por la publicidad, derecho a envejecer sin botox, ni lifting, ni nada que no sea lo que una quiera, aunque eso conlleve tener  arrugas y lucirlas,  porque son huellas magníficas de lo que se ha vivido...
            Pero sobretodo y hoy más que nunca... derecho a desempeñar el trabajo con la valoración de quienes me rodean, con el cómputo de horas ,tantas,  tantas horas, de ese trabajo... derecho a poder descansar y tener vacaciones, derecho a ser reconocida por la sociedad,  derecho a ser  compensada por todo ello con una sonrisa, con un abrazo, con un “ gracias “ , derecho a ver justificados tus  esfuerzos cuando ves el producto de tu trabajo  en “el mercado” de la vida ,  y los ves sanos, fuertes, inteligentes y sobretodo buenas personas... ese producto que empieza con cada abrazo de amor y  que está dentro de ti nueve meses... derecho que nadie en el mundo nos podrá quitar nunca... por eso  desde aquí,  a todas esas trabajadoras anónimas que no cotizan a la seguridad social, decirles que tienen el derecho a ser madres de familia y guardianes de su casa, que tienen todo el derecho a ejercer la maternidad con todo lo que ello conlleva, y a elegir ese como el único, más importante y vital derecho  y trabajo de toda mujer... el derecho a ser madre. Este día por tanto es más que de nadie .... de ellas.

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