ANIRVESARIO FATAL


Estas fechas nos traen recuerdos. Recuerdos terribles de aquel jueves en el que asistí como todos los españoles, absolutamente incrédula a la imagen más desoladora que recuerdo,  al terror en su estado puro, a la visión nublada por lágrimas de rabia e impotencia, de angustia al dolor de pensar que podía haber sido uno de mis hijos, mi marido, mi amigo, mi familia. Cualquiera en aquellos trenes que tanto nos cambiaron la vida. Me sentí especialmente conmovida, como me siento ahora al recordarlo, pero también me hace pensar, en cosas que veo, que oigo en estos días, que me dejan un cierto sabor amargo. Parece que las víctimas son distintas, que los muertos se los apropian unos u otros, y de rebelo, me siento incómoda, y me revuelvo incómoda dentro de mi propia conciencia. Una conciencia que a veces se ha adormecido, porque los atentados han pasado a ser durante muchos años, parte del telediario, porque a veces era sólo una noticia más.

Por eso quiero pensar que este es un aniversario, uno más, uno de otra tragedia más. Exactamente igual que esos otros aniversarios,  las de todos aquellos otros muertos, esos que han sido víctimas durante muchos, demasiados años, del fanatismo de quienes profesan la misma religión, que yo, de aquellos que viven cerca, que  saben perfectamente hablar en mi idioma, aunque no lo quieran utilizar, de esos que han nacido en mi pais, en mi tierra, en España. Cientos de muertos que se van poco a poco, en una sangría mortal y  silenciosa.

Me resisto a creer que los aniversarios son distintos, que las víctimas no son iguales, que los autores de la muerte y la barbarie son diferentes según hayan nacido en uno u otro sitio.
Me niego a que haya víctimas y terroristas de diferentes clases. Me niego a que haya dos asociaciones distintas , me niego a que el dolor de una madre, sea distinto al de otra, no quiero que existan comisiones de investigación que no investigan, ni que se aprovechen del dolor de tanta gente para captar votos, en uno o en otro sentido, en uno o en otro partido.
El aniversario de esta semana, es especial por la magnitud de la tragedia, pero los muertos duelen todos igual, sean guardias civiles, políticos, currantes del andamio, profesores, estudiantes, o lo que sea. Todos ellos han tenido una muerte injusta, que acaba con su víctima y con todos los de alrededor en una letal onda expansiva que acaba con las ilusiones de todos los que han sufrido de esa forma la pérdida de un ser querido.


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