¡BASTA YA!

Hoy es 29 de agosto, una hermosa tarde de verano que queda absolutamente en sombra cuando oigo en los avances que los asesinos han vuelto a actuar... estaba medio dormida y casi no he podido creerlo... me parece imposible... otra vez... Yo entiendo que mis palabras han sido cientos de veces escritas. Que la rabia, la indignación que me atenaza, la pena, la he sentido muchas veces yo y cualquier persona de bien. Comprendo que no sirve para nada, que por muchos artículos, por muchas manifestaciones que hagamos nada va a frenar a unos seres que carecen de los sentimientos que nos humanizan y los convierten en fieras mucho más peligrosas que las verdaderas que cazan para comer... estas fieras son el producto de la siembra de otras personas, algunas de ellas intelectuales, incluso personas de la iglesia, de la política, que desde hace años llevan inoculando el odio, el separatismo y un nacionalismo que pierde todo el sentido cuando se mancha de sangre. No debemos olvidar que los comunicados de repulsa, los llevamos oyendo demasiados años, que hay una formación política que corea a los asesinos, que brinda con champán con cada muerto Lloramos de impotencia y de rabia, al ver a un personaje al que incompresiblemente nadie ha detenido todavía, llamar compatriotas y patriotas a los que murieron envueltos en su propio odio y jaleando a sus cachorros para que lleven más barbarie a la calle para protestar cuando mueren cuatro de ellos al ir a realizar su macabra misión... Y tampoco debemos olvidar que también existen muchos otros con tibias condenas, que tratan por todos los medios de justificar lo injustificable... que van de demócratas pero que son demasiado cobardes para decir ¡ETA fuera, basta ya!... Pienso, como madre, en los dos hijos del subteniente que mataron hace poco, y no puedo evitar pensar en esa niña que está aun dentro del vientre de su madre y que no conocerá a su padre porque unos asesinos han cortado, frustrado las ilusiones de una joven pareja y el futuro de una niña que ya no correrá feliz por la tienda de golosinas que desde hoy mismo quedará para siempre como escenario de la horrenda muerte de su padre. Pienso en que quizás esto haga que ella crezca con una carencia afectiva importante, porque le han arrebatado brutalmente, una parte importante de su vida a ella y a su madre que hoy no ha podido resistir el dolor y está herida de muerte psicológicamente para toda la vida, ingresada por temor a que también se malogre esa niña en la que ya estoy pensando... Hoy mismo, en esta preciosa tarde de verano, recuerdo a todas las víctimas del terrorismo, con secuelas físicas y lo que es casi peor, con secuelas psicológicas que les marcarán toda la vida a ellos y a sus familias... pienso que deben pedir, exigir justicia, pedir de una vez por todas, la ilegalidad de esa formación de asesinos que se sientan en los asientos de los ayuntamientos, que hasta son alcaldes de algunos pueblos... debemos pararlos ya, buscar en sus orígenes, rebuscar en las ikastolas a quienes difundan un nacionalismo que elimina por la fuerza a los que estorban, dejarnos de tibiezas y contraatacar... Porque esto es una guerra en la que sólo unos pueden matar... debemos defendernos para devolver al pueblo vasco, a ese hermoso pueblo la dignidad que parece haber perdido... porque todos nos sentimos un poco ellos, que no pueden hablar de determinados temas, que viven ya acostumbrados al miedo y al terror, a las miradas furtivas, a las cobardes amenazas, a mirar por sistema debajo del coche, ¿quién puede vivir así?. Tenemos que parar esto ya... por ellos y por nosotros... por nuestros hijos, para que nunca mas pregunten como hoy... ¿mamá otro?...


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